Ser Feliz es comprender que la felicidad es la plenitud del ser, sin aditivos externos

Inadecuadamente desde tempranas edades por falsas creencias asumimos que nuestros crecimientos o adquisiciones ajenas a lo intrínseco del Ser o al espíritu nos incrementan las posibilidades de encontrarla, mas no es así. Solemos buscarla en las cosas externas que acrecientan nuestra capacidad personal como humanos de desarrollarnos como individuo, en un entorno circunstancial llámese profesión, matrimonio, filiación o hijos, adquisición de propiedades materiales, trabajos con buena remuneración, lugar en una sociedad competitiva o comparativa, donde el in crescendo de cada uno es con otros no con nosotros mismos, donde verdaderamente está la base o fundamento de nuestra responsabilidad como individuo y su propia esencia de vida; aquellos simplemente son complementos de lo que pretendemos sea la vida según la etapa de esta en la cual nos encontremos.

Somos el ímpetu o el coraje que nos guía el alma, que se enaltece con cada logro de vida de aquellos que mencioné, no son los logros como tales, ni el haber adquirido algo lo que enaltece la vida, es el derecho que simplemente ejerzo de crecer superándome a mí mismo, mas no comparándome con otros, sino viviendo mi propia vida, a mi sincera cabida de elección de cómo vivirla, sin dejarnos llevar por el miedo a no encontrarlo porque lo que reina es el amor en el encuentro con otros y mi propio yo que me pide cada vez optar por algo más de mí mismo.

               No busques afuera lo que está dentro de ti.

I Jornada Multidisciplinaria del CENTRO TERAPÉUTICO DE AVANZADA “MARIA VIRGINIA OBANDO”

Exitosa, así fue catalogada por los asistentes la I jornada multidisciplinaria del CENTRO TERAPÉUTICO DE AVANZADA “MARIA VIRGINIA OBANDO”, las actividades dieron inicio el día 25 de enero con el taller “Cuando las emociones duelen”, una estupenda ocasión para reencontrarse consigo mismo y aperturar el camino a una vida saludable.

Fomentar la salud y el bienestar son el principal objetivo de la institución, por lo que desarrollaron actividades orientadas a optimizar la calidad de vida de sus clientes y demás participantes; Clases de pilates terapéutico, Yogaterapia, chikung e interesantes charlas sobre la prevención de lesiones deportivas e higiene postural teórico-práctica , puso en evidencia el profesionalismo y la capacidad de entrega de los profesionales que laboran en las instalaciones del CENTRO TERAPÉUTICO DE AVANZADA.

Para cerrar con broche de oro, todos los participantes se dieron cita en el aula magna de la Universidad Rafael Urdaneta, salón B, para la conferencia “Del sueño al hecho” un recorrido por la vida de la Dra. María Virginia Obando, líder fundadora del centro, la presentación estuvo a cargo de la reconocida periodista María Pía Maldonado, quien comenzó la actividad con una emotiva presentación que estremeció a más de uno en el lugar.  

Al ritmo melodioso de nirvana, Con el carisma que la caracteriza, una gran sonrisa hizo su entrada triunfal la Dra. María Virginia Obando, para presentar un interesante video sobre su biografía acompañado del testimonio de quienes han sido su apoyo en estos 60 años de vida y aprendizaje; familiares, médicos, amigos reseñaron en segundos, cuan valioso ha sido verla triunfar en la vida y salir adelante a pesar de todo lo que le ha tocado vivir.

“Del sueño al hecho” , relata la importancia de no perder la fe, de luchar y aprender a esquivar los obstáculos, a caminar con convicción hacia el objetivo, como la misma protagonista de esta historia lo mencionaba, el camino no ha sido fácil, el secreto está en no desistir ; su experiencia  la hizo a atreverse a soñar a cultivar su proyecto de vida lo que hoy se conoce como CENTRO TERAPÉUTICO DE AVANZADA, una institución ideada y fundamentada en su experiencia como paciente, donde la acompañan un equipo de profesionales que estuvo a su lado, en los momentos de salud más difíciles que le ha tocado vivir y quienes apostaron a su  ímpetu para recuperarse de cada caída, de cada operación y de cada circunstancia que dios ha puesto en su camino.

Día internacional de la Discapacidad

maria virginia discapacidadHonro la vida que hay en mí y celebro la Vida que mis padres me dieron, como fruto de su amor y pasión, porque antes que nada fueron el origen y yo soy su semilla, los honro y los amo simplemente por darme mi existencia, y aprendí por ellos a hacerme un ser sin límites ni restricciones, mas allá de aquellas que yo misma pudiera imponerme, por el cuidado extremo o su inexistencia, por cada no puedes declarado o impuesto, que en vez de frenarme se constituía en el hambre de mis ímpetus internos, cualquier hubiese sido la forma como lo hayan hecho lo hicieron bien, además los escogí para ser mis padres y aprender de nuestras vivencias.

Crecí y transcurrí por el sendero de la vida, viviendo el reto del día a día, y cada amanecer hoy convertido en un agradecer infinito por ser quien soy y como estoy, porque trepan a mis pies las raíces del mirarme a mí y al otro de igual a igual, sin ropajes de ningún tipo ni más allá de una condición especial física, psíquica o emocional, desnudos todos como vinimos al mundo, porque tanto el ropaje textil como los ropajes individuales del ser humano que soy, constituyen trajes prestados que solo corresponde a cada uno quitárselo o cambiárselo por muidos o rotos y otras veces porque ya ha sido demasiado lo sucio que te ha dejado en la piel y quieres limpiarte tus propias heridas que te llevaron a sentir las incapacidades del miedo, el temor a la perdida de la ausencia insoluta de algo o alguien que sabes no está o no lo puedes tener y hasta llegar a saborear las arenas de tu propio sufrimiento en un sentido figurado. Y es aquí donde tú mismo decides ya basta y renaces de lo sombrío que hay en ti, y se hace nueva tu piel y vez el prisma de tu propia luz, hasta la próxima experiencia porque eso somos, agua fluida, por el cauce del rio empedrado de rocas muidas, que se lustran con el devenir de los tiempos que corren por nuestros días.

Pasan los años y progresas por la vida y tu piel se cambia con cada experiencia de vida, y ya estas curtido por el camino mal llamado Imposibilidad, cuando en realidad tus capacidades se amplían cual espectro de luz, con cada reto forjado con valor y alegría, el termino sacrificio no existe más que en la mente de quien se lo crea para sí, pues ningún ser humano es una condición especial ni esta existe como tal, pues donde una está disminuida otras capacidades se desarrollan hasta en términos inexplicables, y no es más que moldearse la vida o adaptarse a ella de acuerdo o conforme quien eres y estas, concluyendo todos los seres humanos somos iguales y solo nos distingue la forma o manera de afrontar la vida, y así solo así, entonces te conviertes en la estrella que alumbra tu propio cielo.

Se trata de ser Superviviente y no sobreviviente, porque este último vocablo en si es precario o ambiguo en la mente de quien lo asume, eres superviviente de un mundo adecuado por ti a tu manera sin reglas ni imposiciones de ti o de otros que frenen aún más tus propias capacidades disminuidas, pero que serán las bases o cimientos de hacer crecer en ti otras que alimenten tus iniciativas para un mejor vivir, progresar y encaminarte a una vida sin diferencias, porque no las hay, y solo así lograras tomar para ti en tu vida lo que el amor propio, el corazón, el ímpetu, la paciencia, el coraje, la perseverancia y la superación te lleve a culminar el sueño o meta perseguido y este(a) siempre tendrá su fecha de entrega, por lo que siempre habrá de estremecerte es que eres vida y siempre serás la causa de tus efectos.

“Una persona no es un producto de las circunstancias. Sus pensamientos son los arquitectos de sus circunstancias. Una persona de carácter construye una vida en cualquier circunstancia. Se afana y persevera firmemente. Camina hacia adelante con bravura.”(Swami Sivananda).

“Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas-la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino». (Viktor Frankl).

Eres agua fluida, por el cauce del río empedrado de rocas muidas,
que se lustran con el devenir de los tiempos que corren por tus días,
porque somos iguales todos y ha de estremecerte que eres vida,
asumiendo el desafío de tu destino y viviéndolo con energía,
convirtiéndote en la estrella que ha de alumbrar el resto de tus días,
mas hoy Día internacional de la Discapacidad celebra tu retos como iguales ante la vida.

Guerrera Soy

guererasoyPasan los días, los años y quienes desde muy pronta edad sufrimos de alguna herida emocional, hemos luchado toda la vida, no por ser la excepción, sino por sobrevivir, venimos guerreando por ganarle la partida a alguna enfermedad de esas que en los países europeos llaman “raras” o que somos “el uno comparado con los noventa mil que no la tienen”, bien sea porque no tiene cura, porque sufrimos un accidente que  disminuyó nuestra facultades individuales, o porque tuvimos alguna perdida desde niños que trajo consigo la ausencia de un rol “equis” en nuestras vidas.

Lo esencial, es que no venimos a sufrir, bajo ningún concepto o realidad se viene a esta vida a sufrir; venimos y nacemos a vivir de cada experiencia pues de cada una de ellas crecemos desde nuestro primer grito a la vida, como crece nuestra esperanza por engrandecernos como seres humanos. De hecho, crecemos igual cuando aceptamos nuestro destino, pero nuestras fuerzas se hacen sin límites cuando basados en la esperanza trabajamos para cambiarlo; y progresamos en la fe de ver siempre positivamente hacia el mañana no importando cuan incierto sea, tomando como norte en nuestras vidas que nada en ella puede lograrse sin cuotas de sacrificio y valor, con el innegable propósito que mejore nuestro mundo y consecuencialmente el de los demás de ser posible, pero entendamos que ello nunca podrá significar la perdida de nuestra propia identidad y dignidad humana, puesto que es lo único que nos pertenece como tal y nos es propio de cada ser humano. ES NUESTRA ELECCIÓN SER LA VICTIMA O SER EL GUERRERO,  SER LA OSCURIDAD O SER LA LUZ DE NUESTRA PROPIA VIDA.

Desde  niños se nos inculcan creencias o principios aprendidos de generación en generación, y no es que sean buenos o malos pero estos en oportunidades por interpretaciones acomodaticias  o  diversificadas nos coartan muchas veces el crecimiento propio como un ser o individuo con libertad propia de elegir nuestros actos, nuestra vida y el rumbo de nuestro destino. Entramos entonces a jugar el ajedrez de convertir la existencia misma en una competencia  por  sobresalir,  por perseguir el éxito, por ser mejor que cualquier otro en el área que elijamos: familia, profesión, política o sociedad como vulgares ejemplos del mundo de hoy,  y sobre el cual se nos ocurra  ponerle el ojo avizor de  superioridad o egoísmo, y la más real de las verdades es que sólo crecemos en conocimiento, en ego, alejándonos cada vez más de la certeza del ser que somos con infinidad de virtudes o dones desconocidos, negados o incomprendidos pero que siempre estarán allí esperando el momento u oportunidad que le permitamos darle luz y lo más esencial alejándonos del amor al prójimo; al ser conocido o desconocido que tenemos a nuestro lado al ser único que somos.

Quien en algún momento de su vida no haya sentido el dolor de la soledad, la perdida, la ausencia de algo o de alguien, sencillamente se miente a sí mismo oscureciendo las aguas de sus propios desvelos o carencias. ¿No es mejor tener un poco de  sensatez y amor  propio? Y elegir vernos en nuestro propio espejo con la claridad que puede darnos nuestra propia sombra, pues solo así  podremos ver nuestro lado oscuro para llevarnos de nuevo a la luz, si a la luz del ser que puede tener sueños o el grito libertario de haber superado nuestras propias miserias como el rencor, el desamor, la envidia, el recelo, la culpa, la mentira o cualquier otra de aquellas que  pululan o empolvan nuestra mente y  agrietan nuestro corazón si lo permitimos.

¿Por qué sentirnos tristes, esperanzados o amargados si la vida en sí es VIDA, y vida es alegría, por observar, escuchar, saborear, tocar, o cualquier sensación que permitan nuestros sentidos, y si uno falta  otro se multiplicara en su desarrollo, así como la comprensión es sentir la verdadera  presencia que estos  trasmiten a nuestro ser como ente calibrado a experimentarlas y disfrutarlas, pues somos un circo de sensaciones por percibir si nos otorgamos el propio derecho o beneficio de tenerlas.

 Como conclusión un día te darás cuenta que no eres un(a) sobreviviente sino un(a) guerrero(a)  que jamás se rindió y que  no hay límites más allá  que nuestra vulnerable capacidad y elección de vida nos permita. Si tú no les das cabida nada ni nadie puede hacerlo. ¡Un ser sin límites!

Todos somos especiales… crea tu realidad

mvo-3Hoy por hoy muchos pueden creer que su realidad está rodeada de crisis, escasez, enfermedad, ansiedad, tristeza, ausencia de futuro,  de un cumulo de pensamientos de pobreza, de incapacidad y angustia. Muchos creen no sentirse capaces de lograr sus metas, sus sueños y sus anhelos.

Mas allá de las adversidades hay personas que superan cualquier obstáculo, anteponiéndose al sufrimiento, a la enfermedad, a la frustración y convirtiendo cada experiencia en un testimonio de superación. Este es el ejemplo de María Virginia Obando quien a sus 59 años de edad a pesar de la enfermedad neurodegenerativa que le fue diagnosticada a los 24 años, conocida como Ataxia de Friedreich y cuyo pronóstico de vida en etapa paralizante era de 35 años, hoy vive una vida activa e independiente.

Superó muchos obstáculos y pruebas desde su nacimiento ya que tuvo serios problemas para caminar hasta que lo logró hacerlo por primera vez  a los 4 años. Ella utilizo aparatos ortopédicos hasta los 8 años, luego botas ortopédicas hasta los 10 años, tuvo un total de 11 operaciones quirúrgicas. Además debió superar la pérdida  de su padre a los 16 años, que le fue arrebatado por la maldad de la humanidad.

Luego de no utilizar ningún tipo de ayuda para caminar  aunque este fuera un poco variable en su andar, comenzó a utilizar un bastón a los 41 años y  desde los 56 utiliza muletas y con la ayuda de su silla de ruedas que usa solo en su hogar. Hoy todavía mantiene una actividad física como Pilates, natación, yoga,  caminatas.

María Virginia Obando se graduó de Abogada en la Universidad del Zulia, tiene una Maestría en Derecho Laboral y Administración del Trabajo y ha participado en  innumerables talleres y cursos de Mejoramiento Profesional, además ha sido asesor de Empresas en el Área Legal Laboral durante más de 30 años, siendo inclusive Facilitadora en el Manejo del Recurso Humano a Nivel Gerencial en aplicación de la Ley del Trabajo y sus cambios e implicaciones en la Organización. Igualmente ha participado como asistente en  diversidad de cursos y talleres de Crecimiento Personal además de ser Consteladora  Sistémica Fluvial.

Partiendo de su experiencia de vida, Maria Virginia Obando quiere despertar conciencias, y compartir que todos los seres humanos somos especiales, porque tenemos anhelos, sentimientos y sueños que podemos hacer realidad, si creemos en nosotros,  nos enamoramos y perseguimos aquello que queremos.